CERO EN CULTURA

En lo que a cultura se refiere el verano es un tiempo perdido en la ciudad de León. Nuestros políticos, maestros de la queja, lamentan que el turismo pase de largo y que cada vez tengamos menos pernoctaciones. El Partido Popular “llora” con angustia y desconsuelo, mientras maneja la tijera con maestría de peluquero e infinita delectación dejando el país en todos los niveles administrativos cada vez más hundido, roto y sin posibilidades. El Partido Socialista, por su parte, también llora con infinito dolor, mientras acusa a los otros con el dedo, sin mencionar, eso sí, su propio desprecio hacia la cultura cuando tuvo el timón del Ayuntamiento. Nadie en el PSOE parece recordar que aquí, en León, comenzaron la moda del tijeretazo por la “C” de Cultura. Su mala memoria les ha hecho olvidar que quienes cerraron por vacaciones el Auditorio fueron ellos, o que ayudaron de forma notoria al caos y hundimiento de la feria “Leer León”, mientras dedicaban sus ¿esfuerzos? a extraños engendros como la Fundación León Real o León, Ciudad Literaria, dedicados únicamente a “colocar” a dedo a fieles amiguitos.

Si no fuera por todo lo que nos estamos jugando los sufridos ciudadanos, esto daría para sacar cientos de chistes a costa de esta pandilla de críos. León no vende, León no tiene turismo, y mientras unos y otros se tiran los trastos, nadie parece querer descubrir el origen del problema y las posibles soluciones.

¿Qué ofrece León al turismo? La triste respuesta es: poca cosa, por desgracia. Salimos de la imponente catedral, la preciosa San Isidoro, el Palacio de Botines y de los Guzmanes y sanseacabó. La ciudad que albergó uno de los dos únicos campamentos militares romanos que quedaron activos en el Occidente europeo tras la Pax de Augusto (S. I d.C.), tiene sus vestigios bajo tierra. ImagenLa inmensa mayoría sin visos o interés de salir a la luz, y los que podrían visitarse, permanecen bajo llave para protegerlos “de los visitantes” Esta última frase puede parecer salida de tono, pero así de clara la expresó un empleado del Ayuntamiento de León cuando, en una de las escasas ocasiones en las que se abre la puerta del pasado (¡una vez al año!), nos la soltó para contestar a nuestras indignadas protestas ante el empeño de mantener cerrados a cal y canto los escasos restos romanos excavados en León. Resulta que no se exponen porque el turismo los destrozarían. ¡Alucinante! El campamento militar de Britania sí que se expone al público, junto con el Muro de Adriano, y no parece que hayan sufrido grandes destrozos, al igual que los miles de restos arqueológicos que se exponen al público en todo el mundo. Al parecer, aquí, en León, visitamos los monumentos bien pertrechados con el pico y la pala.

De igual forma, esta ciudad, que forma parte del Camino de Santiago, que año a año continúa siendo la tercera ciudad elegida como inicio de la ruta jacobea, cuna de uno de los principales reinos peninsulares, de reyes, de eclesiásticos y de artistas de todo tipo, muere culturalmente año a año, mientras los políticos continúan con su rapiña, lágrima a lágrima, simulando que todo les importa mucho, pero mostrando vivamente su desprecio por sus gobernados. Por el contrario, otras localidades de la provincia muestran una agenda cultural veraniega que a los capitalinos debería hacernos enrojecer de vergüenza. Estas localidades actúan, trabajan y no pierden el tiempo en broncas políticas estériles y ridículas.

Las broncas y las excusas pasan por mentar la sempiterna crisis. Todo empieza y acaba con ella. Mientras el dinero para políticos, cargos de confianza, coches oficiales, amigos en empresas varias no falla nunca, para cultura, educación, sanidad y cualquier cosa que implique el bien común escasea por doquier. Nuestros políticos tienen intereses tan “mundanos” que carecen de ideas para servir a los ciudadanos. No se les ocurre que en pleno verano, cuando tenemos más turismo, el auditorio no puede permanecer cerrado. ImagenEl edificio, pensado además de para actividades musicales, para exposiciones, puede albergar espectáculos que no requieren grandes gastos: conciertos de jóvenes estudiantes de conservatorio, actividades para familias que impliquen todas las artes: música, pintura, escultura, arquitectura… Hay jóvenes creadores deseosos de mostrar sus cualidades y conocimientos al público en general. Y eso seguro no supone un gasto excesivo.

Los talleres y actividades para niños y familias pueden programarse también en el MUSAC, en los distintos museos de León, en parques y jardines, etc. Pueden realizarse concursos de todo tipo con premios poco onerosos, rutas culturales más metódicas que el mero paseo en tren, etc.Imagen

            En fin, que las posibilidades, cuando hay voluntad, son muchas. Pero cuando prima el egoísmo de la casta política, lo único que se mira es la propia cartera y el interés último de la función política, el servicio a los ciudadanos, se pierde

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LAS LLAMAS DEL DESASTRE

El fuego que arrasó el Ayuntamiento de León ha dado paso a otro incendio que quizá acabará siendo más grave teniendo en cuenta las negligencias políticas que van saliendo a la luz. ImagenComo comenté en mi anterior artículo, ya el mismo día de la tragedia surgieron las primeras chapuzas, provocadas por las malas gestiones de los diferentes equipos de gobierno que han pasado por el destruido edificio: bomberos mal equipados, en número insuficiente, y sobre todo, la “mamarrachada” de un macetón de bronce sobre una boca de agua. Hubo que retirarla con una grúa mientras las llamas continuaban su destructor viaje. Si cualquier ciudadano hubiera cometido semejante desatino, el peso de la justicia le hubiera aplastado. Y con razón. Sin embargo, nuestros políticos se permiten el lujo de pasarse las más evidentes y razonables medidas de seguridad por el arco del triunfo. Y con un descaro sorprendente.

ImagenPero si lo ocurrido el día de autos resulta incomprensible, todo lo que se está sabiendo en los días posteriores alcanza la categoría de escandaloso.

Empecemos con los bomberos: Se sabe desde hace mucho que León no cuenta con un número de efectivos suficiente para enfrentarse a situaciones graves. El Ayuntamiento, haciendo caso omiso a las advertencias, congeló unas oposiciones al cuerpo, impidiendo que su número amentara y mejorara, por lo tanto, su capacidad de actuación. Pero la ceguera municipal no ha acabado, ni mucho menos, aquí. Nuestros bomberos tuvieron jugarse la vida enfrentándose al fuego con material caducado, pues los diferentes gobiernos del Ayuntamiento de León, tanto del PP como del PSOE, no han considerado necesario invertir en la seguridad de la ciudad de León y sus ciudadanos. Los equipos de los bomberos no han pasado las revisiones que marca la ley, las bombonas de oxígeno están desfasadas y pesan más que las actuales, y por si fuera poco, nuestros bomberos no han recibido nuevos equipos de protección personal desde hace ocho años. Es decir, la titánica y ejemplar actuación de nuestros bomberos pone de manifiesto la vergüenza de los políticos, incapaces de gobernar por el bien común.

El siguiente desatino tiene que ver con los archivos municipales. Al parecer, el actual equipo de gobierno no ha realizado copias de seguridad de los mismos, con lo que datos fundamentales referentes al IBI, IAE, nóminas, padrón municipal, etc. se encuentran en serio riesgo. Toda esta documentación se encontraba en un “bunker” ignífugo, capaz de resistir un incendio durante sólo 120 minutos. Y el incendio duró más, con lo que gran cantidad de datos de la ciudad de León han podido desaparecer, pues el bunker ha sufrido “daños irreparables”. Y todo porque el PP no ha cumplido con la Ley de Protección de Datos que exige sacar una copia de esta documentación fuera del edificio consistorial. ¡Increíble e inaceptable! Imagen

Sin duda estamos en manos de unos perfectos irresponsables que anteponen sus intereses personales a los generales. Los ciudadanos necesitamos madurar, crecer en democracia, para entender de una vez por todas que votamos para elegir unos gestores que trabajen para crear unas ciudades y un país habitable y dignos para todos. Sólo con esta madurez democrática seremos capaces de pedir cuentas en las urnas. Lo contrario es lo que está sucediendo en la actualidad: una masa movida por la inercia de unas siglas o color al que siguen de forma ciega sin molestarse en ver sus actos, sus promesas huecas que luego no se cumplen. La democracia exige la implicación consciente de los gobernados, pues sólo así evolucionaremos todos hacia una clase política más digna y más responsable. De nada sirve escandalizarse ante desastres como este, ante la corrupción política si, a la hora de ejercer nuestro máximo deber civil, miles de personas cierran los ojos y caminan dormidos por el carril rojo o azul para depositar un voto mecánico e inútil.

Quiero acabar esta entrada con las palabras de uno de nuestros bomberos. Una persona responsable que se jugó la vida aún sabiendo que, gracias a la mala praxis política, se enfrentaba, junto a sus compañeros a una situación sumamente crítica. Enhorabuena a nuestros heroicos bomberos:

http://www.leonoticias.com/frontend/leonoticias/Fue-Lo-Mas-Parecido-A-Un-Infierno-A-Meterse-En-Un-Horno-De-vn103455-vst385

 

ARDE LEÓN

En la tarde de ayer vivimos con consternación un incendio que prácticamente arrasó la casa consistorial de León. Sin duda la policía judicial tendrá que emplearse a fondo para investigar unos hechos que parecen sacados de una película de desastres.

El fuego se inició sobre las tres y veinte de la tarde, cuando por fortuna a penas quedaban empleados en el edificio, en la tercera planta, la de personal, reino de los ERES, despidos y demás despropósitos de esta corporación municipal. Esto podría considerarse una broma macabra, bastante desagradable dada la magnitud del desastre.

Unas obras de distribución de despachos parecen ser las culpables pero no se sabe aún de qué manera exacta dichas obras dieron lugar al fuego, ni cuál es el origen exacto del mismo. Lo que sí parece claro es que los sistemas internos contra incendios no funcionaron. Para colmo, según se cuenta en los mentideros, en un principio se tomó la alarma con cierto relajo, pues, al parecer, solía saltar sin motivos. Sin embargo, al continuar dicha alarma, se realizó una comprobación rutinaria que dio con el problema. Ante estos primeros contratiempos cabe preguntarse dos cosas: ¿cómo es posible que en un edificio público no estén en perfecto estado las medidas de seguridad? Si es cierto que la alarma sonaba con frecuencia, ¿por qué no se había revisado y arreglado debidamente? Cierto que algo como lo que sucedió ayer es, afortunadamente, puntual, pero bien se ve que puede ocurrir y todas las medidas de seguridad tienen que estar revisadas y funcionando a la perfección. Y eso ayer no fue así.

Siguiendo con la ronda de infortunios, en el lugar de los hechos se presentaron dos camiones de bomberos cuya misión era revisar las plantas del edificio, pero no contaban con la equipación adecuada para afrontar una situación grave. Por supuesto que era mejor pensar que la cosa no pasaría de cuatro papeles chamuscados pero, en un edificio precisamente atestado de papeles, de madera, con moquetas y tabiques de plástico, ¿no podía preverse un mal mayor? Cuando esto último resultó evidente, y mientras llegaban bomberos de refuerzo, la propia policía municipal tuvo que surtir a los que allí estaban de material. ¡Increíble!

Una vez se contó con el equipamiento necesario resultó que una maceta gigante, de esas que tan bonito quedan frente al Ayuntamiento, y que tanto gustan a nuestros políticos, tapaba la boca de agua. Fue necesario retirarla con una grúa mientras las llamas se extendían por falsos techos y las paredes, ascendiendo a las plantas superiores del edificio. Es decir, el agua y las mangueras llegaron a las 17: 45. Mientras, el incendio comenzaba a descontrolarse y hubo que pedir ayuda a la UME. El subdelegado del gobierno, que se había desplazado hasta allí, anunció que ya estaban en marcha, pero la “marcha” duró más de treinta minutos.

El fuego se dio por controlado en torno a las ocho de la tarde con el resultado de un edificio devastado y dañado en muchas de sus partes. El Ayuntamiento de León contaba con numerosas obras de arte, vidrieras, tapices del siglo XVII cuyo destino desconocemos ahora que han sido pasto de las llamas. El desastre ha sido sazonado con las mencionadas dosis despropósitos, algo que hace preguntarse si el edificio estaba realmente preparado para afrontar un incendio. Sabemos que hoy en día los edificios de cualquier hijo de vecino tienen que pasar unos rigurosos controles de seguridad; ¿el del Ayuntamiento de León pasaría los “exámenes” correspondientes? Sin duda el alcalde de León tiene muchas cosas que explicar, sobre todo teniendo en cuenta que la quinta planta, considerada ignífuga ardió con tanta fuerza como el resto. De no ser por la impecable actuación de los bomberos de León, los militares de la UME y los equipos de extinción de incendios de la Junta de Castilla y León, el desastre hubiera sido mucho mayor.

¿Los diferentes políticos de León han hecho bien sus deberes en materia de seguridad a lo largo de sus muchos años de “alternancia” PP-PSOE, con la aquiescencia de UPL? ¿Los bomberos de León están debidamente equipados tras los brutales recortes del PP? Recordemos que este equipo de gobierno no ha querido contratar a nuevos efectivos y mantiene paralizadas unas oposiciones al cuerpo. Espero que la investigación aclare todas las dudas y que ambas formaciones políticas den las debidas explicaciones.