LAS PIEDRAS SE HUNDEN

Hace cuatro años la iglesia de San Lorenzo de Sahagún comenzó a resquebrajarse amenazando ruina. La Imagenapuntalaron y la dejaron olvidada por obra y gracia de la crisis tan traída y tan llevada en estos tiempos. Desde entonces se ha pedido insistentemente desde todos los sectores de la sociedad su rehabilitación. Incluso el pueblo de Sahagún salió recientemente a la calle para que la Junta de Castilla y León se implique y restaure esta joya del mudéjar que cada día está más deteriorada y más cercana a hundirse.

El estado de la iglesia hace urgente una intervención. ImagenSabemos cómo está la situación económica del país, y sabemos que quizá sólo se pueda contar con pequeñas partidas presupuestarias año a año. Lo que no puede ocurrir nunca es dejar que el templo se siga hundiendo cada vez más, sin hacer hada para evitarlo. Por eso resulta inadmisible la irresponsabilidad del alcalde de Sahagún, procurador en las Cortes de Castilla y León, además de miembro de la Comisión de Patrimonio, que votó en contra de una partida de 40.000 euros destinadas al templo facundino. El ilustre político argumentó excusas de todo tipo, la primera y principal que la enmienda partió de otro partido político que no es el suyo. Es decir, que si la idea parte de otro, es mala de por si y no interesa. ¡Inaudito!. ¿A quien se debe un alcalde? ¿A su pueblo o a unas siglas? El de Sahagún, sin duda a las segundas, lo cual le lleva a despreciar el bien de aquellos que le votaron.

Otra excusa es que el partido en cuestión propuso esa enmienda ¡para fastidiarle a él! Semejante argumento da para pensar que algunos políticos dedican su tiempo en las Cortes para jugar como chiquillos a perseguirse y acosarse. ¿Dónde queda entonces el servicio público? De nuevo insisto: ¿qué le interesa a ciertos políticos?; ¿el servicio para el que fueron elegidos en las urnas o su propio interés?

Por último, dice el alcalde que él se “parte la cara” sólo por cantidades mayores, ya que 40.000 euros no dan, al parecer, ni para andamios. Alucinante, sin duda. En lugar de ser previsores e intentar mantener en pie la iglesia, aunque sea poco a poco, es mejor esperar a tiempos mejores para tener una gran cantidad que probablemente no llegue nunca o, a lo que es peor, no sirva para nada porque ya sea demasiado tarde.

Estos son los políticos que tenemos: unos irresponsables que, en demasiadas ocasiones, se comportan como niños, anteponiendo sus caprichos y deseos personales a la función de servicio a la comunidad. Esta última es la razón por la que ejercen un cargo público y es la que debería primar por encima de todo. Si no sirven para ello, o no están dispuestos a gobernar con ecuanimidad, mejor que se dediquen a otras cosas menos lesivas para la sociedad, pues no hay mayor desgracia que un político incapaz e irresponsable.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: